{"id":5285,"date":"2025-03-28T23:13:03","date_gmt":"2025-03-29T04:13:03","guid":{"rendered":"https:\/\/vetaffairs.la.gov\/?p=5285"},"modified":"2025-06-30T15:23:48","modified_gmt":"2025-06-30T20:23:48","slug":"mensaje-de-la-secretaria-de-charlton-meginley-con-motivo-del-dia-nacional-de-los-veteranos-de-la-guerra-de-vietnam","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vetaffairs.la.gov\/es\/a-message-from-the-desk-of-secretary-charlton-meginley-on-national-vietnam-war-veterans-day","title":{"rendered":"Mensaje del secretario Charlton Meginley con motivo del D\u00eda Nacional de los Veteranos de la Guerra de Vietnam"},"content":{"rendered":"<p>Mensaje del secretario Charlton Meginley con motivo del D\u00eda Nacional de los Veteranos de la Guerra de Vietnam<\/p>\n<p>El 8 de septiembre de 2007, regres\u00e9 a Estados Unidos tras seis meses de servicio en Irak, aterrizando en el aeropuerto de Baltimore-Washington. Recuerdo ese d\u00eda v\u00edvidamente por dos razones. Primero, LSU jugaba contra Virginia Tech esa noche, e iba a poder ver el partido. LSU termin\u00f3 ganando, y me qued\u00e9 dormido en el tercer cuarto. Pero recuerdo ese d\u00eda por algo m\u00e1s: al bajar del avi\u00f3n en BWI, todav\u00eda llevaba el uniforme \u2014mi uniforme de campa\u00f1a para el desierto\u2014, sin afeitar, exhausto tras un vuelo de 16 horas. Al salir del t\u00fanel, los que llev\u00e1bamos uniforme fuimos recibidos con un estruendoso aplauso y la gente nos agradec\u00eda nuestro servicio. Me pareci\u00f3 un gesto amable, pero mi prioridad era llegar a casa con mi esposa e hijos, y especialmente con mi hija reci\u00e9n nacida, que naci\u00f3 mientras yo estaba desplegado.<\/p>\n<p>Les cuento esta historia porque, en aquel momento, no me di cuenta de lo mucho que hab\u00eda dado por sentado ese momento. No comprend\u00ed la importancia del recibimiento que nos dieron hasta a\u00f1os despu\u00e9s, cuando vi la serie de Ken Burns sobre la guerra de Vietnam, estrenada en 2017. Al igual que la mayor\u00eda de mis compa\u00f1eros, hab\u00eda estudiado Vietnam en diversos programas de formaci\u00f3n militar y hab\u00eda hablado con muchos veteranos de Vietnam sobre su servicio, incluyendo a varios familiares. Fue solo despu\u00e9s de ver ese documental que algo sobre mi propio servicio se hizo evidente: dado el trato deplorable que el p\u00fablico estadounidense, y los pol\u00edticos, dieron a los veteranos de Vietnam tras la guerra, y el posterior reconocimiento social de esa conducta atroz, los futuros militares como yo no recibir\u00edamos el mismo trato.<\/p>\n<p>Los casi nueve millones de hombres y mujeres que prestaron servicio activo durante la guerra de Vietnam, y los tres millones de veteranos que sirvieron en Vietnam, conoc\u00edan las realidades a las que se enfrentar\u00eda la siguiente generaci\u00f3n de veteranos, y la siguiente, y as\u00ed sucesivamente, porque sirvieron en una guerra profundamente impopular, una guerra que molde\u00f3 y condujo a un cambio dr\u00e1stico de la sociedad estadounidense, una guerra que caus\u00f3 profundas divisiones en la naci\u00f3n.<\/p>\n<p>Sab\u00edan que muchos, si no la mayor\u00eda, de la siguiente generaci\u00f3n de combatientes regresar\u00edan de la guerra destrozados, ya sea f\u00edsica o mentalmente, o ambas cosas. Sab\u00edan que sus hijos e hijas, que m\u00e1s tarde se alistar\u00edan e ir\u00edan a la guerra, podr\u00edan sufrir s\u00edntomas de estr\u00e9s postraum\u00e1tico. Sab\u00edan que algunos regresar\u00edan a casa sin la atenci\u00f3n m\u00e9dica que merec\u00edan, o que algunos tendr\u00edamos dificultades para encontrar trabajo, estudiar o mantener a nuestras familias. Sab\u00edan que algunas familias quedar\u00edan marcadas para siempre por la guerra. Sab\u00edan todo esto porque lo hab\u00edan vivido. Y cuando regresaron a casa, estos valientes hombres y mujeres no buscaban desfiles, ni celebraciones, ni apretones de manos de un p\u00fablico agradecido por su servicio. Solo quer\u00edan apoyo humano b\u00e1sico y ayuda para reintegrarse a la sociedad estadounidense, una sociedad que les hab\u00eda dado la espalda.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, los veteranos de Vietnam se asegurar\u00edan de que la siguiente generaci\u00f3n de combatientes tuviera mejores oportunidades. Esto se relaciona directamente con el principio fundacional de los Veteranos de Vietnam de Am\u00e9rica: \u201cNunca m\u00e1s una generaci\u00f3n de veteranos abandonar\u00e1 a otra\u201d. Fieles a su promesa, los militares, como yo, tuvimos una mejor carrera militar gracias a ellos. Su defensa, apoyo y servicio a sus comunidades garantizaron que ning\u00fan militar estadounidense vuelva a ser ignorado.<\/p>\n<p>El 29 de marzo de 2025, 52 a\u00f1os despu\u00e9s del fin de la Guerra de Vietnam, Luisiana por fin cuenta con un monumento dedicado a los 885 luisianos que hicieron el m\u00e1ximo sacrificio durante esta guerra. Hay dos nombres que quiero destacar especialmente en esos muros, ambos pilotos de la Fuerza A\u00e9rea de los Estados Unidos: el Capit\u00e1n Ralph Wayne \u201cHawkeye\u201d Magee y el Primer Teniente Severo James \u201cSonny\u201d Primm III, quienes dieron su vida en servicio durante la Guerra de Vietnam. Sus experiencias, aunque separadas por casi 12 a\u00f1os, ilustran el profundo costo de la Guerra de Vietnam y las heridas imborrables que dej\u00f3 en familias y comunidades.<\/p>\n<p>El capit\u00e1n Magee era de Port Sulphur y se convirti\u00f3 en el primer ciudadano de Luisiana en morir durante la Guerra de Vietnam el 23 de marzo de 1961. Pilotando un C-47 Skytrain sobre la Llanura de las Jarras en Laos, la aeronave del capit\u00e1n Magee fue derribada por fuego enemigo mientras su equipo realizaba un reconocimiento a\u00e9reo. El capit\u00e1n Magee falleci\u00f3 en el accidente, pero sus restos no fueron recuperados en ese momento. En 1991, investigadores estadounidenses localizaron el lugar del accidente del C-47 y siete tumbas cercanas. Investigaciones posteriores recuperaron restos humanos de las tumbas, y finalmente se identific\u00f3 al capit\u00e1n Magee entre ellos. Su cuerpo fue identificado en noviembre de 1991, 30 a\u00f1os despu\u00e9s, y fue sepultado en el Cementerio Nacional de Arlington. El capit\u00e1n Magee ten\u00eda 30 a\u00f1os y dej\u00f3 viuda a su esposa, con quien llevaba casado tres a\u00f1os.<\/p>\n<p>El teniente primero Primm, de Nueva Orleans, graduado de la LSU y miembro de la Banda de los Tigres, perdi\u00f3 la vida el 5 de febrero de 1973 a bordo de un EC-47Q llamado \u201cBaron 52\u201d. Su misi\u00f3n nocturna de reconocimiento sobre la provincia de Saravane, en Laos, termin\u00f3 en tragedia, pocos d\u00edas despu\u00e9s de que los Acuerdos de Paz de Par\u00eds prometieran el fin de la participaci\u00f3n estadounidense en Vietnam. El teniente Primm ten\u00eda solo 25 a\u00f1os al morir. Sus restos, recuperados en 1993 e identificados en 1995, fueron enterrados junto a su tripulaci\u00f3n en el Cementerio Nacional de Arlington en 1996, en un ata\u00fad compartido que simboliza el v\u00ednculo inquebrantable forjado en Vietnam. Al igual que el capit\u00e1n Magee, el teniente Primm tambi\u00e9n dej\u00f3 una joven esposa.<\/p>\n<p>Estos dos hombres representan el sacrificio de Luisiana en Vietnam: 885 vidas perdidas, 885 familias marcadas para siempre. Adem\u00e1s de estas 885 almas valientes, es importante reconocer que a\u00fan hay 24 luisianos desaparecidos. La bandera de prisioneros de guerra y desaparecidos en combate, que debe ondear en sitios federales, es una promesa silenciosa: no los olvidaremos ni cesaremos en su b\u00fasqueda, ni la de los otros 1549 militares desaparecidos en la guerra.<\/p>\n<p>Cada nombre grabado en el nuevo monumento estatal a los veteranos de Vietnam es un testimonio del alto precio de la libertad, pagado con la sangre de personas comunes y corrientes, pero extraordinarias. Al igual que el muro en Washington, D.C., servir\u00e1 para siempre como recordatorio de que jam\u00e1s olvidaremos las contribuciones de un grupo de veteranos que, con demasiada frecuencia, se enfrentaron a la indiferencia, la hostilidad o la culpabilizaci\u00f3n por su servicio desinteresado a nuestra naci\u00f3n. El monumento honra el servicio de todos aquellos que sirvieron durante la Guerra de Vietnam y permanecer\u00e1 como un recordatorio permanente para todos nuestros veteranos de Vietnam de que nunca m\u00e1s deben sentirse aislados, poco apreciados o abandonados.<\/p>\n<p>De hecho, mi mensaje a nuestros veteranos de Vietnam es este: Estados Unidos los necesita m\u00e1s que nunca. Su pa\u00eds necesita el liderazgo de quienes sirvieron, quienes enfrentaron la adversidad, quienes vieron lo peor de la humanidad, quienes sobrevivieron a los horrores de la guerra. Veteranos de Vietnam, Estados Unidos los necesita m\u00e1s que nunca para que den ejemplo de lo que significa un verdadero liderazgo.<\/p>\n<p>Al alcalde Nic Hunter, a su Comisi\u00f3n de las Fuerzas Armadas, al senador Jeremy Stine y a los habitantes de Lake Charles, gracias por su apoyo incondicional a nuestra comunidad de veteranos. La visi\u00f3n que cada uno de ustedes tuvo al erigir este monumento, largamente esperado, se materializa hoy y ser\u00e1 un recordatorio permanente del costo de la guerra. Y a nuestras comunidades militares y de veteranos, que Dios los bendiga a ustedes, a sus familias y a estos Estados Unidos de Am\u00e9rica.<\/p>\n<p>\u00a1Bienvenidos a casa, veteranos de Vietnam!<\/p>\n<p>Secretario Charlton J. Meginley<br \/>\nDepartamento de Asuntos de Veteranos de Luisiana<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mensaje del secretario Charlton Meginley con motivo del D\u00eda Nacional de los Veteranos de la Guerra de Vietnam. El 8 de septiembre de 2007, yo\u2026<\/p>","protected":false},"author":10,"featured_media":5286,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":"","_links_to":"","_links_to_target":""},"categories":[1],"tags":[136],"class_list":["post-5285","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-news","tag-from-the-secretary"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vetaffairs.la.gov\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5285","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vetaffairs.la.gov\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vetaffairs.la.gov\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetaffairs.la.gov\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetaffairs.la.gov\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5285"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/vetaffairs.la.gov\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5285\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vetaffairs.la.gov\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5286"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vetaffairs.la.gov\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5285"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetaffairs.la.gov\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5285"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vetaffairs.la.gov\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5285"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}